No es un chatbot.
Es un guía dentro
de tu web.
El Modo Copiloto acompaña al visitante dentro de tu interfaz: detecta en qué página está, qué mira y le ofrece la respuesta exacta en el momento exacto.
Chatbot pasivo vs.
Copiloto activo
Un chatbot espera. El Copiloto actúa. La diferencia se nota en la conversión.
Espera a que le hablen
Lee la situación y actúa
Tres capas de
inteligencia contextual
Percepción
El Copiloto sabe en qué página estás, cuánto tiempo llevas, si has vuelto antes y qué secciones has visitado. Sin cookies invasivas.
Interpretación
Cruza lo que ve con el conocimiento de tu negocio para entender si el visitante tiene dudas, está comparando precios o está a punto de irse.
Acción
Interviene con el mensaje adecuado: una aclaración, un caso de éxito, un CTA directo. En el momento exacto. Sin ser intrusivo.
Momentos donde
el Copiloto marca la diferencia
Página de precios
El usuario lleva 40 segundos mirando precios sin moverse. El Copiloto aparece y ofrece ayuda para elegir el plan adecuado.
Intención de salida
El cursor se mueve hacia cerrar la pestaña. El Copiloto interviene con una propuesta de valor o un incentivo en tiempo real.
Formulario abandonado
El usuario empezó a rellenar el formulario y lo dejó a medias. El Copiloto le pregunta si tiene alguna duda.
Segunda visita
El usuario ya estuvo antes. El Copiloto lo recuerda y adapta el mensaje: «¿Sigues pensándolo? Cuéntame en qué punto estás.»
Página de servicios
El usuario navega entre servicios sin decidirse. El Copiloto le hace dos preguntas clave y le indica qué opción le conviene más.
Móvil con intención
Un usuario de móvil llega desde un anuncio. El Copiloto detecta el origen y adapta el mensaje para maximizar la conversión.
¿Probamos el Copiloto
en tu web?
Se instala en cualquier web existente. Sin rehacerla. Sin complicaciones técnicas.
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